Hay momentos en la vida escolar que van más allá de las aulas y se convierten en recuerdos que se quedan para siempre en la memoria.
Nuestros alumnos de 4º de ESO, en el marco de su viaje de estudios a Roma, han vivido uno de esos instantes que ya forman parte de la historia del Colegio Diocesano José Luis Cotallo de Cáceres y de la mente de los todos los que tuvieron la suerte de estar allí.

Bajo el cielo azul de la Plaza de San Pedro, y rodeados de miles de peregrinos llegados de todo el mundo, ocurrió algo difícil de explicar con palabras: el nombre de nuestro colegio resonó por la megafonía oficial del Vaticano.
Un momento único que comenzó con el saludo en la Audiencia Vaticana y que culminó con la cercanía del Papa León XIV, a quien nuestros alumnos pudieron ver y saludar a escasos metros.
Un instante que no solo se vive… se siente.

Mucho más que un viaje
Este viaje a Roma no es sólo una experiencia académica. Es convivencia, crecimiento y vivencia de la fe en un entorno único.

Ver la emoción en los rostros de nuestros alumnos, su ilusión al sentirse parte de algo tan grande, es la mejor prueba de que lo que ocurre en el Dioce va mucho más allá del aula…. Y es que nosotros no tenemos dudas, educar también es esto: abrir horizontes, acompañar experiencias y dejar huella en el corazón.
Un recuerdo que deja huella
“Sentir que el Papa nos saludaba y escuchar el nombre de nuestro colegio en San Pedro ha sido algo que no vamos a olvidar nunca”, compartían emocionados tras la audiencia.

Y probablemente ahí está la clave de todo… No en el viaje en sí, sino en lo que se llevan de él y, en este caso, se trata de una vivencia que recordarán toda la vida y que no todos los alumnos que hacen estos viajes educativos pueden contar.
Gracias por hacerlo posible
Desde el colegio queremos agradecer a los profesores acompañantes su dedicación y cuidado en cada detalle, y, como no, a las familias, la confianza depositada en nosotros.
Porque detrás de cada experiencia como esta hay mucho más: confianza, compromiso y una forma de educar que apuesta por el crecimiento integral del alumno.

Orgullo de familia
Momentos como este refuerzan algo que en el Dioce tenemos muy claro desde el momento de nuestra fundación, y es que somos más de un colegio por el que pasan alumnos, somos familia.
Una familia que acompaña, que educa y que celebra cada paso de los chicos y chicas que pasan por nuestras aulas… Y ese día el paso llegó hasta el corazón del Vaticano y nosotros no podemos sentirnos más orgullosos de nuestra Familia Dioce.
