El pasado 19 de marzo, el Colegio Diocesano José Luis Cotallo de Cáceres celebró una nueva edición del ya tradicional Bocadillo Solidario, una jornada muy especial marcada por el buen tiempo, la convivencia y, sobre todo, por el espíritu de solidaridad que caracteriza a toda la comunidad educativa del Dioce.

En un magnífico día soleado, alumnos, familias y profesores volvieron a reunirse para participar en esta actividad que cada año nos recuerda que los pequeños gestos, cuando se hacen juntos, pueden conseguir grandes cosas.
Como en ediciones anteriores, el objetivo de esta iniciativa ha sido colaborar con Manos Unidas, contribuyendo a sus proyectos de ayuda a comunidades vulnerables y fomentando entre nuestros alumnos valores tan importantes como la empatía, el compromiso y la generosidad.

Una edición muy especial
La edición de este año ha contado con una presencia muy especial que ha llenado de ilusión a todo el centro.
La actividad tuvo como madrina a la Presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, quien quiso acompañar al colegio en esta jornada solidaria y compartir con alumnos y familias un momento tan significativo.
Desde el Colegio Diocesano se quiso agradecer su cercanía y su disposición a participar en esta iniciativa con la entrega de una placa conmemorativa, como recuerdo de su presencia en el Bocadillo Solidario y en reconocimiento a su apoyo a las actividades educativas y solidarias del centro.

Su visita supuso un motivo de alegría para toda la comunidad educativa y contribuyó a dar aún más relevancia a una jornada que cada año crece en participación y en ilusión.
Compartir para ayudar
A partir del mediodía, las familias que habían reservado su bocadillo solidario acudieron al colegio para recogerlo y compartir un rato de convivencia en un ambiente festivo y familiar.
Más allá del gesto simbólico de sustituir la comida habitual por un bocadillo solidario, esta actividad tiene un profundo significado educativo: enseñar a nuestros alumnos que la solidaridad se construye con acciones sencillas, pero constantes.
Todo lo recaudado será destinado a los proyectos de Manos Unidas, reforzando su labor en favor de quienes más lo necesitan.

Los más pequeños también aprenden a ser solidarios
Como cada año, los alumnos más pequeños participaron de una forma adaptada a su edad, viviendo la jornada como una experiencia educativa llena de significado.
En las etapas de Guardería, Infantil y Primer Ciclo de Primaria, los niños realizaron actividades relacionadas con la solidaridad, aprendiendo que compartir, ayudar y pensar en los demás son valores fundamentales que forman parte de su crecimiento personal.
En el Dioce creemos firmemente que la educación no se limita al aula, sino que también se construye a través de experiencias que ayudan a formar personas comprometidas con la sociedad.
Educar en valores, nuestra seña de identidad
El Bocadillo Solidario es ya una tradición en nuestro colegio y refleja el tipo de educación por el que apostamos: una educación que combina la formación académica con el desarrollo humano y social de nuestros alumnos.
Queremos que nuestros estudiantes no solo aprendan conocimientos, sino que también crezcan con una conciencia solidaria, capaces de comprender la realidad de los demás y de implicarse para mejorar el mundo que les rodea.
Días como el del pasado 19 de marzo nos recuerdan que, cuando toda la comunidad educativa camina en la misma dirección, es posible transmitir valores que acompañarán a nuestros alumnos durante toda su vida.
